11.27.2011

Victor Escalante

A modo de reivindicación o a modo de consuelo he decidido escribir esta semana sobre un amigo que siempre estará aqui, porque nunca olvido a los que se van. Su nombre era Victor Escalante y vivió de 1984 a 2011. 

Amante de la música (tan amante que su profesión misma era su pasión por la música al ser trovador), de la buena comida y de las mujeres bellas. No sé las causas exactas de su muerte pero, recordando el viejo dicho de "el que por su gusto muere hasta la muerte le sabe" supongo que murió en un desgraciado accidente automovilístico puesto que él, muy emocionado, estrenó motocicleta hace dos semanas, evento que festejamos con una comilona en Coyoacán.

Él fue siempre un caballero de los que Dios dejó de hacer, y así como Victor entró en mi vida, tan espontaneamente, tan impactantemente, así se fue. Ahora las horas se me van entre lágrimas y risas al recordarlo o al encontrar algo de él en mi. Aunque nunca pasó nada entre nosotros fuera de lo que se pueda considerar una amistad fraternal ahora es cuando me doy cuenta de cuanta falta le hace a mi vida. Porque cuando alguien se va alguien se queda, y ahora me quedo yo con las ganas de una risa más, de una canción más, de una cerveza más a su lado.

Gracias, Victor, por los momentos que no supe agradecer pero que vieras cuanta falta me hacen ahora, y no te me agüites, mi trovador, que te veré del otro lado hoy o mañana.

11.21.2011

Edipo y la mar, Diablo

No veía nada, sólo escuchaba el ruido de las olas al romper en la playa, sentía la brisa del mar en mi cabello y el sabor a sal de tus besos en mis labios. No veía nada, sólo sentía la granulosa arena en la planta de mis pies descalzos, sólo imaginaba la grandeza de tu océano. No veía nada, ni el azul turquesa de tu pensamiento ni la espuma blanca de tus lágrimas. No veía nada, porque no te veía a ti.

Y sólo imaginaba... Hobby de los soñadores, de los ineptos y de los locos. Pero, ¿quién no está loco ya? ¿O te volviste cuerdo? Me gustabas zafado, dañado y enfermo. Ahora sólo está el mar, pero no estas tú, y por eso, y sólo por eso, no quería ver, así terminé alimentando a las gaviotas cual Edipo, bendito autocastigo.

11.16.2011

Tu ex-paraíso

En tus poros se libra una batalla, una batalla entre mis dientes y tus sensaciones, por eso digo que tu sudor sabe a guerra, porque tu eres guerra. Imágen apocalíptica, quítate que ahí te voy Armagedón. Diablillo que anuncia el fin del mundo, ¿acaso extrañas estar en el cielo, con tus bellas aladas sin ombligo? Tanto peca el que mata a la vaca como el que le agarra la pata, why not?

Anda, intenta subir de nuevo a tu paraíso de haríes, verás que la gravedad terrestre y el pecado humano te arrastran de nuevo a mi. Pecado dependiendo de tus valores, ¿a poco no? Acéptate ya, mundano, y deja de luchar contra tu naturaleza humana, encadenada a pasiones e irracionalidades, a los bajos instintos (nice movie huh). 
 
Sólo tú lo sabes, muere brevemente para recuperar, por unos instantes, tu condición angelical y luego bajar de madrazo a mis brazos paganos.

11.13.2011

Aquella vez, tu vez

Yo miré el viento en busca de tus ojos, de tu cabello, de tu sonrisa, de tu aroma. Intenté observar la forma en la que el viento movia las hojas de los árboles y los globos de los niños, para adivinarte ahí escondido, ahí perdido. Procuré no parpadear para no desintegrarte con el filo de mis pestañas. Pero, eso sí, procuré respirar mucho para, de alguna forma, tenerte dentro de mi.

Miré el viento y no estabas. Miré el viento y no te vi. Miré el viento y no te sentí. Ojala no te hayas dañado con las alas de una mariposa. Ojala no te hayas detenido emtre las hojas de una jacaranda. Ojala no te haya deshecho el calor.

Tal vez llegues de noche, como la otra vez. Tal vez te cohibiste con el día, como la otra vez. Tal vez me quede vacia esperando tu regreso, como la otra vez. Aquella vez,  tu vez.

11.10.2011

Cálmate, muerde-cuellos

Dejé de ser yo, exterminaste mi naturaleza humana, ahora sólo queda el deseo de la sangre. ¿O qué no sabías que si un vampiro te muerde en vampiro te conviertes? Y fue así, a base de mordidas, que se acabaron las mentiras, pero también las verdades. Se acabó todo, lo negro y lo blanco, ahora sólo queda el gris, y el no tan gris. Ahora mis acciones ya no importan porque los resultados son independientes a mis deseos, y así vivo, dependiendo de la Suerte, del Destino y del Azar. 

Antropofagia pura, come la parte infectada, a ti no te podrá dañar, a ti no te infectará, ¿o sí? Caras vemos, corazones no sabemos y menos conocemos eso que ni el Sol alumbra, signo de tu vampirismo, oscuridad profunda y eterna, como el camino que empecé a andar al atreverme a retarte (¿o retarme a mi?). Nunca lo sabremos, porque ahora se ignora y se conoce todo al mismo tiempo, flujo universal.

11.06.2011

Sofía, la del espejo

Esta es la historia de una mujer que no soportaba verse en el espejo. Ella, Sofía, simplemente no aguantaba la idea de verse a sí misma observándose, acechándose, adivinándose, regañándose. Desde que era pequeña, Sófía se dió cuenta de la perturbación que sentía al verse reflejada; la sensación que le recorría la espalda empapada de sudor era simplemente insoportable. 
Le aterraban muchas cosas, pero la principal era que su otro yo, el reflejado, la atormentara revelando sus secretos, sus ansiedades, sus miedos; y que las personas que se encontraran cerca lo supieran todo de ella, o aunque se encontrara sóla, el simple acto de que su otro yo dijera lo que pasaba en su cabeza era imperdonable. También temía que ese otro-Sofía la arrastarara a otro mundo, un mundo que se encontraba volteado, en el cual la izquierda era la derecha y la noche era día, y la Luna era Sol.
Sofía ya era toda una mujer que no podía verse en el espejo, y su familia, aunque no entendía sus razones, prefería dejarla con sus anomalías debido a que creían, eran pasajeras. El problema surgió cuando Sofía tuvo que irse de la casa pues había encontrado a su amor verdadero, Rodrigo, el cual también le temía a los espejos, y había sido esa fobia irracional la que los había juntado.
El día de la boda de Sofía y Rodrigo fue un día hermoso, algo estropeado por las quejas constantes de las invitadas sobre la falta de espejos en los baños, algo que complacía secretamente a los novios. El pastel era enorme, blanco, inmaculado, y con unos Sofia-y.Rodrigo minúsculos en lo alto de la escarcha. El baile había sio sensacional, Rodrigo era un gran bailarín y Sofía su más entusiasta alumna. La mesa de los regalos era abundante, y es en este pila donde aguardaba su final: un hermoso espejo barroco, el cual al desenvolverlo entusiasmados y al verse reflejados en él, terminó por quitarles la poca felicidad recién adquirida y terminó por llevarlos al mundo donde todo está torcido, del cual, nunca pudieron salir.

11.02.2011

En la punta de tu lengua

Sólo tu sabes hacerlo, sacar lo peor de mi, lo más obscuro, lo secreto, lo que nunca nadie quiso ser excepto nosotros en nuestra infame perversión. Con juegos que sabes no podrás controlar, jugando con fuego, they say. Pero, ¿que hay de esa piromanía que siento cuando te acercas? Quiero que todo arda, que los libros y las rosas se consuman en un orgasmo final pero sin fin, acercándose a esa minúscula muerte, paro de corazón, donde todo adquiere sentido y deja de tenerlo a la vez, dicotomía iniesta de tus caderas y oblicuos, y de allá por donde fui a perder la razón.

Por que, ¿cuál había de ser satisfacción más grande que ese temblor de mis poros al verte llegar? Comprender que para esto se hizo al hombre, comprender que nuestra vida es tan vana y tan rápida que el único consuelo es encontrar el placer, tarea a la que he consagrado mi vida, esa vida que comenzó en la punta de tu lengua y terminará en ese mismo lugar.

10.30.2011

Inverosímil

Pierdo el. suelo, pierdo la conscienca, pierdo las luces, los sonidos, las formas... Pierdo todo. Todo desaparece, todo es y no es, todo es negro, todo es blanco, todo empieza y termina en tus labios. Un beso húmedo, el cual  me lleva al inframundo y me trae de vuelta. Un beso de esos que detienen el corazón, de esos besos que luego la hacen de marcapasos, atándome a esta vida, consiguiendo que mis pies sigan tocando el suelo, que mis manos sigan acariciando tu piel, que mis poros sigan buscando tu alma.
Porque en tu cabeza empieza mi mundo y en tus pies acaba, teniendo la suerte de encontrar la sensualidad de la madurez cerca de tu ombligo.
Porque es fácil perder el suelo, y la cabeza, y lo demás. En cambio, lo dificil es comprender que ya no estas.

10.26.2011

Me gustas tú

Me gusta tu sabor, el sabor que desprende tu delicada piel blanca; me gusta la suavidad de tus poros, la forma en la que reconocen mi lengua, la forma en la que se entrega a mi sin pedir nada a cambio. Me gustan tus ojos, el azul de mi cielo; la forma en la que me miran, esa mirada capaz de traer a la vida a quien ya murió. ;e gustan tus labios, la forma en la que timidamente besan mi espalda, reconociéndola, amándola, como solo tú sabes hacerlo.

Me gustan tus brazos, y la forma en la que esos brazos rodean mi etereo ser; tus brazos que han luchado mil batallas, y que al parecer nunca han perdido. Me gustan tus piernas, gruesas, fuertes, dispuestas a recorrer todo el mundo. Me gustan tus oídos, oídos que escuchan mis palabras silenciosas, oídos que escuchan lo que nunca dije pero siempre quise decir.

Pero lo que más me gusta es tu alma, aquella que no respeta límites corporales y que se extiende cual aroma de gardenias en mi habitación. Esa alma que, en palabras de Shakespeare, es más grande que el mar. Esa alma que abarca la mía, que la envuelve y la transforma. Por que podría dispensar de tu sonrisa, de tu mirada, de tus palabras, pero nunca de tu alma.

10.23.2011

La música satánica

Muéstrame de lo que estas hecho, Diablito; quiero ver si los rumores tienen fundamento, muévete, Satanás. Comienza haciendo el ritmo con las plantas de tus pies, esas plantas blancas que algún día besé. Prosigue haciendo prosa con tus manos, esas manos que me sacaban lo lírica, ¿recuerdas? 

Coqueto, baila, y hazme volar. Nosotros, que nacimos con la pierna suelta y oídos sordos, estamos hechos para el amor, y lo sabes. Recuerda que el único tiempo que existe es el ahorita, así que saca lo Sergio, el bailador.

Chacal, saca lo carnívoro, que me pone mal cuando te pones de antropófago. Goza, al fin y a cabo, lo que se pueda decir de nosotros no estará equivocado, una ventaja, ¿no? Porfavor, ponme de pecadora, que me quiero ir a confesar. Atrévete a sentir, a llorar y a gritar, cap ou pas cap? 

-Chica, te confesaré un secreto, todos tienen esos instintos bajos de los que te averguenzas, sólo que ellos ocultan su naturaleza humana y tú no, lo que los convierte en hipócritas contra sus propias pasiones, inherentes al ser humano.

-Ay, Diablo, que triste que sonrían sin sol, que hablen sin brisa, que duerman sin luna.

10.20.2011

Wrong

Cayendo en los bajos mundos de tus pestañas, desarmandome ante el poderío de tu sonrisa, subordinándome a lo que quieras hacer... Dime... ¿Acaso salí mal? ¿Deshecha? ¿Rota? ¿Inconciente? Y las llemas de tus dedos que recorren mi espalda comienzan a arder, mi piel siente el Diablo en ti, el sólo contacto me produce desequilibrios (ya quisiera yo que sólo fueran mentales).

¿Qué buscas? ¿Qué anhelas? Tu alineto de hiel fue lo que te delató, buena fachada de angel destruída por el infierno inherente a tus entrañas. Caigo suspendida en tu juego, la caída es lenta y se prevee un final doloroso, pero estar en tu mesa de ajedrez es más de lo que cualquiera podría soñar o aspirar a sentir. 

¿Hasta cuándo? Hasta que se deje de sentr bien, ¿no? Demasidado tiempo ha pasado ya, devórame, ambos sabemos que tienes experiencia, y no, no me importa sentirme víctima a tu lado, de hecho, me agrada jugar ambos papeles, pero ¿qué te puedo decir a ti, Diablo?.

Y sin importante mi herida has comenzado esa lucha hacia mi núcleo, núcleo compuesto de lava como el de la misma Tierra, planeta que no estaba preparado para una parejita como nosotros, ni estructural ni ideológicamente.

I took the wrong road that led to the wrong tendencies (you).

10.14.2011

¡Adios, Quintana Roo!

Hoy romperé con el estilo que les había manejado desde un prinicipio, lo cual me causa tristeza, pero deben saber que es por dos motivos, el primero, el hecho de estar a punto de salir a divertirme con mis amigas a un tugurio de Playa del Carmen no fomenta la inspiración; y segundo, estoy triste porque mañana le digo adios a este hermoso lugar.

¡Oh, Cancún! Como extrañare tus playas hermosas, de mar de color azul turquesa, tu arena hecha de harina, y lo mejor... los extranjeros que visitan tus playas en busca de diversión desenfrenada. Just kidding. Pero lo cierto es que sí extrañaré Cancún, donde viví los 3 días más parranderos de mi vida.

Asimismo, tendré que decir adios a Playa del Carmen, donde encontré la diversión capitalista en su Quinta Avenida, cuya playa condensa cuerpos morenos sedientos de sol quintanarrooense, sol que en su seno lleva el ritmo acompasado del universo.

Por esto y otros motivos más personales pido me dispensen de faltar a mis relatos cortos por esta vez, pero deberán comprender que en el paraíso no hay necesidad de soñar con él.

10.05.2011

The Phantom Of The Park

Corro, no puedo parar... Me duelen las piernas pero no me puedo quedar atrás, me atrapará... Me falta el aire, duele cuando respiro, el aire de la noche es demasiado frío y el silencio demasiado pesado... Sólo se escuchan mis pisadas fuertes y las de él, todo lo demás esta callado en el parque... Dios mio santo, está atrás de mi... No puedo parar...Las gotas de sudor no me permiten ver el camino, no quiero caer, todo habría acabado... Tengo miedo, me da miedo la noche, me da miedo el parque, me da miedo él...Quiero gritar, pero es gritar o correr... No puedo pensar... Ya me cansé, voy a caer... ¿Cuándo terminará esto?... Porfavor, lo suplico, que no me persiga más... Mis piernas me arden, mis pies están acalambrados... ¡Que fria noche!... ¡Que callada noche!... Que no me siga ya... Que se aleje, que cambie de opinión, que no me atrape, porfavor...

Caí debido a una pequeña piedra que no ví a tiempo. Esa piedra la había tirado en la mañana un pequeño niño que había jugado con sus amigos a las batallitas. Para el niño había sido un proyectil que no había dado en el blanco, la cabeza de su declarado "enemigo". Debido a que su mamá lo vió lanzar esa piedra lo regañó  enfrente de todos sus amigos y lo llevó a su casa muy molesta, el niño nunca comprendió el motivo del enojo de su mamá.

Ese mismo niño pasaría por ese parque al día siguiente temprano para ir a la escuela tomado de la mano de su mamá, sonriendo porque le habían dejado desayunar cereal de chocolate, el del comercial de la música graciosa. Vería su fallado misil e intentaría agarrarlo, pero su mamá vería primero mi sangre en el pavimento.

10.02.2011

Anxiety

Así te presentas, conteniendo el aliento, procurando no delatarte, moviéndote cautelosamente, cual tigre al acecho, y a la vez, tiemblas por dentro, te sudan las manos, te duele el estómago, cual víctima anticipada. Así te presentas, intentando caminar derecho, intentando disimular la emoción, intentando tranquilizar la ansiedad, intentando (en vano) dejar de tener miedo.

Me gustaría ayudarte, en verdad me gustaría, pero digamos que aunque te muestres imperturbable me deleito con la gota de sudor que desfila diligentemente sobre tu cara, siguiendo una línea casi perfecta de tu frente hasta tu mejilla, el mismo camino que siguieron mis labios al principio. Esa frente que alguna vez pensó que ésta sería una buena idea. ¿Sorprendido? Yo también, cambiar el papel de víctima a victimario siempre sorprende a todos.

Te creíste increíblemente poderoso, lleno de vitalidad, lleno de fuerza, lleno de pasión. ¿Y ahora? Has quedado vacío, has quedado desinflado, destruido, malherido. Mala suerte, haber deleitado el dulce sabor del poder para luego verte encarcelado en la jaula que tú mismo ayudaste a construir.

Ahora soy yo a la que le importan más sus impulsos, aún sobre tus principios, ahora soy yo la Diablo. La vida cambia, muta, deberías haberlo sabido desde que tu madre te parió, es casi un conocimiento inherente al ser humano. Y sabiendo esta premisa deberías haberte preparado, deberías haber prevenido, no deberías haber abusado. Too little much too late.

9.28.2011

En la guerra y en el amor...

El campo de batalla es escalofriante. Quedan algunos escombros de lo que fue tu amor, casquillos por aqui, botas ensangrenatadas por alla, pistolas por doquier. ¿Recuerdas la lucha? ¿Los gritos de la infantería? ¿El ensordecedor ruido del Black Hawk

Nos declaramos la guerra hace más de tres años, y ve, pura destrucción ha quedado. Pero ha sido impresionante. Recuerdo la primera explosión nuclear, como nos alcanzó ese calor fulminante, esa alegoría radiactiva, eléctrica, que nos paralizó en un grito final, insuperable. Ese día nos decidimos por una tregua que no duró tanto como ese orgasmo nuclear.

Seguimos la guerra, arremetimos con todas nuestras fuerzas y nuestras inteligencias. Parecías ser un enemigo fácil, pero penetraste en mis filas, confundiendote así con mis propias tropas, mientras las acribillabas como loco de amor. Después yo lanzé unos cuantos misiles justo al centro de tu ego, donde, herido de amor, seguiste la lucha.

En el momento en el que llegó la marina, todo lo terrestre y lo aéreo habia sido implosionado. Tus buques contra mis fragatas se bombardearon hasta el ocaso del mundo.

9.25.2011

Al parecer nada más

Porque te alejas de mi, porque te fuiste sin decir adios mientras dejabas tu cuerpo atrás, olvidado, vacio. Porque me abandonaste digas lo que digas, porque no cumpliste tu promesa. Porque ahora yo me desintegro sin la guia de tus palabras, porque todo lo que un dia te dije quedó atrás, y porque ya lo veía venir.

¿Ahora que será de mi? Tan siquiera pensar en un cielo sin el azul de tus ojos me resulta insportable, nunca esperé que terminara de una forma tan soez, tan superficial. Pero te vas, y me dejas atrás, bien dice que el que se despide deja a alguien atrás diciendo adios.

Pues bien ahora, estoy aqui, por primera vez liberada, sin cadenas pero sin alas. Gracias por habérmelas cortado al mismo tiempo, la tranquilidad de verse libre, pero la tristeza de no poder volar han logrado neutralizar mi corazón, ¿lo sabías? Y probablemente algo que debí decirte desde antes es que tengo un mecanismo extraño de protección, donde si alguien me hace daño le guardo rencor por el resto de mi vida, bad luck.

Pero vete, fue muy fácil decir adios, espero que sea igual de fácil no regresar como tantas veces lo has hecho, y sobre todo espero que sea muy fácil mandarte a la chingada, de una vez por todas.

9.21.2011

A placer

Mátame, esa muerte momentánea que con tanta ansía buscas entre todos los muslos dispuestos a ser seducidos por tus palabras vacías y miradas llenas. Promesas que haces a los cuatro vientos, promesas que te compran al precio de un Picasso original, promesas que cual mariposas no pesan nada. Pero lo que vale la pena, aunque tu no te hayas dado cuenta, es el instante a tu lado, ese preciso momento en el que el pecado se vuelve bendición, dicotomía inherente a tu sonrisa.

Tu mala compañia se ha vuelto la obsesión de las mentes inocentes, pervertidas desde el momento en que tus labios se atreven a rozar sus labios virginales. Pero a ti no te importa, no te perturba su entrega, ni te emociona su pasión, porque tú te has vuelto inmune a las trampas del amor, dime ¿se debe a malas experiencias? ¿Ahora deben pagar ellas que timidamente te han entregado su corazón y su cuerpo?

No, tu no estas inmune, tu eres selectivo. Y me seleccionaste a mi para ser depositaria de tu verdad única, tal vez reconociste a un igual desde el primer momento, tal vez estaba marcada y tú eras la única persona capaz de verla. Como alla sido, y como será estuve ahí, al principio arrogante, hasta que me percibí tu esencia en la mía, ya me habías contagiado. Y cuando Él me vio se percinó, ¿sabes el motivo? Tal vez por ángel, tal vez por diablo.

Sólo te pido algo, devuelveme mis alas, esas que mordiste queriendo enjaularme; devuelveme mi aire, ese que me quitaste con la primera directa; devuelveme mi fidelidad, esa que me quitaste con la mirada. Devuelvemelo todo o nada.

9.18.2011

Battle for the sun

Vuela, águila, vuela hasta donde tus alas te lo permitan, surca el cielo sin dejar de acelerar, llega hasta tu límite, no dejes que el halcón te alcance, lo he escuchado, no dejes que te llegue a tocar. Vuela, hacia el horizonte, siempre hacia el  horizonte, nunca a un lugar preciso y alcanzable, nunca te conformes con un árbol y unas cuantas ramas para encontentarte.

Vuela y siente el aire entre tus plumas, vuela sin preocuparte por aquél que te quiere enjaular, sin preocuparte por aquél que se aprovechará de tus ímpetus. Vuela y grita, grita hasta que te duela la garganta, grita hasta que asustes a todos los que te rodean, grita hasta que todos te respeten. A algunos les servirá el silencio, a ti no, tú naciste rebelde.

Vuela y no mires para atrás que el halcón esta muy cerca, no dejes que te toque, águila, no te lo recomiendo. El halcón sólo querrá convencerte de sus ideas, te las insertará cual disco en tu memoria, no dejes que sus tendencias te infecten, vuela.

Vuela y haz figuras preciosas en el cielo, asombra a los que te voltean a ver, haz acrobacias que te asusten, al fin para eso venimos al mundo de los cielos, para asustarnos y para asombrarlos. Vuela, águila, vuela hasta que alcances el sol, aquél que se ve a lo lejos, aquel que de seguro te quemará en cuanto lo alcances, si lo alcanzas, claro está. Lucha por el sol. Vuela, rápido, no te conformes, no temas, no te cances, habrá tiempo para reposar, te lo juro, cuando mueras. 

Vuela, águila, tú que puedes volar.

9.14.2011

Al Natural

Me gustas así, naturalito, puro, como cuando saliste del corazón del maguey, todo tú, ungido en el elixir de los dioses aztecas. Tu boca sabor a tuna, fruto del cactus que, como tu piel, lastima al que se atreve a tocarlo. Tú, que fuiste engendrado por una pluma, tú que saliste del vientre de tu madre dispuesto a protegerla y con ella a todo lo que engendraba su fértil existir.

Tú, que tu cabello fue hecho de sol y tus ojos de cielo, pero lo más increíble, tu piel de luna. ¡Que alguien se atreva a desmentir que fuiste engendrado por el mismísimo Quetzalcoatl, del cual recibiste tu imagen, güero!

Ponte así, naturalito, regresa a tu estado salvaje, cuya marca llevas en el pecho, indomable. Sólo no me salgas con todo y tambores, guerito, sabes que a eso de lo trival sólo lo hago a veces, ¿a poco no, mazunteño?. Lo digo en serio, regresa a tu estado de tigre blanco, al de depredador, al de espía, al de astucia nata.

Acéchame, acorrálame, atácame, te doy permiso aunque actuaré como sorprendida. Gritaré y me defenderé, pero procuraré no herirte porque ambos sabemos que tu sangre es de mezcal y no queremos ponernos otra de esas pedotas, ¿o sí?

Así que ya lo sabes, me gustas salvaje, tal y como yo te gusto a ti.

9.09.2011

El Señor Elefante

Tiembla el suelo. Se empiezan a escuchar las pisadas a lo lejos cual tambores africanos. ¡Bum, bum! Retumban mis oídos. Los niños que jugaban en la calle me voltean a ver asustados. "Ha llegado el señor elefante" dicen en voz queda, asustados, petrificados.

El señor elefante nació hace no mucho en esta misma colonia, y obedeciendo a sus instintos sedentarios nunca había ido más lejos de su casa hasta que la necesidad de subsistir lo obligo a trabajar al otro lado del pueblo. Pero cuando regresaba era el terror de los niños, los cuales se escondían donde pudieran, haciendo llegar al límite su imaginación: abajo de los coches, en la copa de los árboles, entre las ropas de las viejitas que de pura casualidad paseaban por la calle. De boca en boca se escuchaban cosas terribles del señor elefante, que comía niños de botana, que te aplastaba con sus enormes pies, que con su gran trompa te lanzaba al infinito y quedas flotando en la atmósfera hasta que te hacías viejo y morías. 

Pero lo más curioso del señor elefante es que nadie nunca lo había visto, sólo llegaban los rumores de algunos niños que se habían perdido mientras pasaba el señor elefante por esa calle. Entonces mientras el sonido de las pisadas aumentaba y las piedras saltaban a cada paso del señor elefante los niños se acurrucaban donde pudieran, evitando ser vistos y evitando ver, no vaya a ser que el señor elefante sea como la Medusa y te petrifique con su impía mirada.

En cuanto los sonidos de las pisadas disminuían los niños iban saliendo uno por uno de sus escondites, contando las bajas: la pelota de Miguel quedó ponchada, a la muñeca de María le falta la cabeza, Pepito desapareció. Y así, con sus juguetes destruidos y el espíritu destrozado regresaban a su casa, tristes porque el señor elefante no los dejaba en paz.

9.01.2011

Carmina Burana

Mi inútil indeferencia, mi ya trabada sonrisa, mi falsa arrogancia. ¿Para que nos hacemos los mensos? Ambos sabemos lo que puede llegar a suceder, sin embargo, nos es fácil hacernos de la vista gorda. Porque tu no pararás hasta que yo misma me haya deshecho en mil pedazos. La forma en la que con palabras llegas a besar mis labios desnudos ante tu locura, éxtasis total, lealtad efímera.
Dime, corazón, cómo no morir entre tus brazos de mar, entre tus piernas de pez espada, entre tu cabellera de algas. ¿Porqué quieres matarme? Toma mi vida, anda, te la ofrendo a ti, tritón de los siete mares. Y aparezco cual sirena entre tus redes hechas de mentiras y justificaciones, sirena a la que le has cocido los labios para no poder cantar, y así hacerte naufragar.
Véte lejos, sálvame, tritón. Aléjate y termina esta humillación, este teatro de figuras grotescas, máscaras griegas, ya sabes, una que llora y otra que rie, ¿pero quien realmente llora, el que rie? Maldito Neptuno lleno de paradojas irreversibles.
-Pero escucha, escucha bien, ¿lo has escuchado? Pareciera que Dios ha tomado nuestro mundo y lo ha frotado cual objeto preciado, cual plateria fina, cual recipiente valioso. Escucha detenidamente y dime lo que oyes, que debes saber, hay una gran diferencia entre oir y escuchar. 
-¡Ahí! ¿Lo escuchaste? Pareciera que todo el universo se mueve pero no puedo notar el cambio, ¡exacto! A eso se oye, a cambio. Suena como a shhhhhhhhhhh combinado con ommmmmmmmmm. No. No, suena a violines, violines a lo lejano, ¿es esa una canción que conozco?
-Ha de ser alguna ópera, la he escuchado antes aunque no se donde, no me acuerdo. Pareciera que he nacido con esa canción, no recuerdo su nombre pero se que la conozco, que forma parte de mi, ¿sabes?
-Espera, cállate, ¿qué es lo que pasa, Diablo?   ¡Nooo!
Nuestro mundo empezo a caer, nuestro barco comenzo a naufragar, tritón. Todo se desmoronó enfrente de nuestros ojos, primero lentamente y luego con una gran explosión. Intenté tomar tu mano, pero en vez de tu presencia había nada, todo estaba oscuro, frío, lejano, enorme. Tuve miedo, grité y no salió nada de mi garganta, sólo un par de lagrimas humedecieron de mis ojos. Ya no estabas ahí, ¿a donde fuiste?

En la cabina, escuchando la ópera de Orff, el capitán observó los pedazos de vidrio regados por el suelo que alguna vez contuvieron una miniatura de un barco. Nuestro barco.

8.28.2011

Wicked Game

-Nunca me he sentido de esta forma, y a la vez me agrada y detesto que sea contigo.
¿Quien diera la vida para estar junto a ti un rato más? Respuesta estúpida si ya sabemos la respuesta. Y tú, el que representas tanto el paraíso como los pecados te desenvuelves en este mundo como si hubieras nacido mortal, para tu desgracia tú y yo sabemos la verdad, ¿verdad, Diablo?
Y todos los días resultan apocalipticos a tu lado, quien fuera Dios para obedecer tus caprichos y deseos, sí, aquellos trabalenguas que me enseñaste. Me preguntas si esto es normal, y ambos fingimos que lo es pero, en el fondo, sabemos que no es así.
¡Ácabame de matar! ¿Para qué me dejas herida? Not your kind of music, right? Y lo que más me molesta y me encanta de ti, tu sonrisa, y que estes lleno de estas dicotomías pendejas. ¿Porque no te decides? Sé sólo malo, o sólo bueno, como quieras, pero deja de tener dos caras, Dr. Jekyll. 
Lo único que logras es que quiera sacar a mi Otro Yo, ese que habita en el fondo de mi maquiavélica cabeza y al que por mucho tiempo deje encerrado, confinado en ese mundo de obscuridad y olvido. Y llegas tú con tus ideas inmorales, seduciendome con palabras que sonaban hermosas pero conllevaban una suerte de magia negra. Y obligas al Otro Yo a despertar, y a veces lo descubro devolviéndome la mirada a través del espejo, pero no quiero que salga, porque es cómodo seguir asi, siendo un desmadre a mi manera, como dices. Pero el Otro Yo se está volviendo más fuerte, ya te dije que lo he visto, y me incita a la antropofagia... 
Que palabritas tan domingueras me has enseñado, Diablo.

8.24.2011

Mi instinto crustáceo

Te encuentras a mi lado, sentado en la arena, e intento gritarte pero no me escuchas, las olas revientan demasiado fuerte. ¿Porqué te paras? ¿No quieres seguir a mi lado? Dejas que las olas bauticen tus pies nazarenos, y me volteas a ver.
-Acércate, cangreja...
Mientras yo y mi instinto crustáceo nos refugiábamos en la piedra que se mueve, intentando encontrar asilo ante tu mirada que colapsa mundos. Y tú, tu lo sabes bien, y por eso te gusta verme así, haciendo que nuclearmente estalle por dentro.
Y te reíste, muy fuerte, extasiado, ante tu posibilidad de poder crear figuras que me dieran miedo o que me hicieran reír.
-Ven, Diablo, está linda la mar.
Y yo, que obedezco con fe ciega y estúpida, te hice caso. Pero cada paso que daba me alejaba más de la orilla, y te burlaste riendo demasiado fuerte, tan fuerte que fue lo único que escuché por días, tu maldita risa y su eco, y el eco del eco.
Pero al fin llegué a tu lado, no me volteaste a ver, te metiste en el mar cual tritón. Y yo en verdad no quería zambullirme en tus mentiras, pero lo hice, con todo y mis reservas. 
No volví a salir del mar. Mi epitafio se escribió con algas.