9.28.2011

En la guerra y en el amor...

El campo de batalla es escalofriante. Quedan algunos escombros de lo que fue tu amor, casquillos por aqui, botas ensangrenatadas por alla, pistolas por doquier. ¿Recuerdas la lucha? ¿Los gritos de la infantería? ¿El ensordecedor ruido del Black Hawk

Nos declaramos la guerra hace más de tres años, y ve, pura destrucción ha quedado. Pero ha sido impresionante. Recuerdo la primera explosión nuclear, como nos alcanzó ese calor fulminante, esa alegoría radiactiva, eléctrica, que nos paralizó en un grito final, insuperable. Ese día nos decidimos por una tregua que no duró tanto como ese orgasmo nuclear.

Seguimos la guerra, arremetimos con todas nuestras fuerzas y nuestras inteligencias. Parecías ser un enemigo fácil, pero penetraste en mis filas, confundiendote así con mis propias tropas, mientras las acribillabas como loco de amor. Después yo lanzé unos cuantos misiles justo al centro de tu ego, donde, herido de amor, seguiste la lucha.

En el momento en el que llegó la marina, todo lo terrestre y lo aéreo habia sido implosionado. Tus buques contra mis fragatas se bombardearon hasta el ocaso del mundo.

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