Pierdo el. suelo, pierdo la conscienca, pierdo las luces, los sonidos, las formas... Pierdo todo. Todo desaparece, todo es y no es, todo es negro, todo es blanco, todo empieza y termina en tus labios. Un beso húmedo, el cual me lleva al inframundo y me trae de vuelta. Un beso de esos que detienen el corazón, de esos besos que luego la hacen de marcapasos, atándome a esta vida, consiguiendo que mis pies sigan tocando el suelo, que mis manos sigan acariciando tu piel, que mis poros sigan buscando tu alma.
Porque en tu cabeza empieza mi mundo y en tus pies acaba, teniendo la suerte de encontrar la sensualidad de la madurez cerca de tu ombligo.
Porque es fácil perder el suelo, y la cabeza, y lo demás. En cambio, lo dificil es comprender que ya no estas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario