11.27.2011

Victor Escalante

A modo de reivindicación o a modo de consuelo he decidido escribir esta semana sobre un amigo que siempre estará aqui, porque nunca olvido a los que se van. Su nombre era Victor Escalante y vivió de 1984 a 2011. 

Amante de la música (tan amante que su profesión misma era su pasión por la música al ser trovador), de la buena comida y de las mujeres bellas. No sé las causas exactas de su muerte pero, recordando el viejo dicho de "el que por su gusto muere hasta la muerte le sabe" supongo que murió en un desgraciado accidente automovilístico puesto que él, muy emocionado, estrenó motocicleta hace dos semanas, evento que festejamos con una comilona en Coyoacán.

Él fue siempre un caballero de los que Dios dejó de hacer, y así como Victor entró en mi vida, tan espontaneamente, tan impactantemente, así se fue. Ahora las horas se me van entre lágrimas y risas al recordarlo o al encontrar algo de él en mi. Aunque nunca pasó nada entre nosotros fuera de lo que se pueda considerar una amistad fraternal ahora es cuando me doy cuenta de cuanta falta le hace a mi vida. Porque cuando alguien se va alguien se queda, y ahora me quedo yo con las ganas de una risa más, de una canción más, de una cerveza más a su lado.

Gracias, Victor, por los momentos que no supe agradecer pero que vieras cuanta falta me hacen ahora, y no te me agüites, mi trovador, que te veré del otro lado hoy o mañana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario